Un magistrado de la Audiencia Nacional ha planteado una cuestión prejudicial ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) para determinar si el algoritmo de Glovo entre 2019 y 2021 ocultaba una subordinación laboral real bajo la apariencia de trabajo autónomo.

El caso se enmarca en un litigio sobre una sanción de casi 570.000 euros derivada del uso de falsos autónomos. El modelo en cuestión, bautizado como Slot 2, permitía a los repartidores rechazar pedidos y trabajar para competidores, pero el algoritmo recompensaba con mejores turnos a quienes más pedidos aceptaban, lo que el juez considera un sistema de control empresarial.

La Tesorería General de la Seguridad Social reclama cuotas impagadas por mantener una «cobertura ficticia» de trabajadores autónomos, mientras Glovo defiende que su arquitectura erradicaba cualquier vestigio de dependencia.

El grupo alemán Delivery Hero, dueño de Glovo en España, afronta entre 520 y 860 millones de euros por cuotas impagadas y multas. La justicia europea deberá determinar si los repartidores estaban sujetos a «tiempo de trabajo» a disposición del empresario. Glovo adoptó un modelo asalariado en 2025.

Noticia relacionada: El País / El Economista, 14 de mayo de 2026.

error: Content is protected !!